Divertículos colónicos

¿Qué es un divertículo colónicos? Y, ¿qué síntomas tiene?

Los divertículos colónicos son pequeñas bolsas o sacos que se forman en la pared del colon, que es la parte más larga del intestino grueso. Estas bolsas se forman cuando la capa interna del colon se empuja a través de áreas debilitadas en la capa muscular de la pared del colon. La presencia de divertículos en el colon se llama diverticulosis.

La diverticulosis es una afección común, especialmente en personas mayores de 50 años. Algunos factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar divertículos colónicos incluyen el envejecimiento, el estreñimiento crónico, la obesidad, el tabaquismo y una dieta baja en fibra.

En muchos casos, la diverticulosis no causa síntomas y puede ser descubierta incidentalmente durante pruebas de diagnóstico por imágenes o durante procedimientos como la colonoscopia. Sin embargo, si los divertículos se inflaman o se infectan, esto se llama diverticulitis, y puede causar síntomas como:

● Dolor abdominal, generalmente en el lado inferior izquierdo del abdomen.

● Fiebre y escalofríos.

● Náuseas y vómitos.

● Cambios en los hábitos intestinales, como estreñimiento o diarrea.

● La principal complicación de los divertículos es la diverticulitis aguda.

¿Cómo se trata la diverticulosis?

El tratamiento de la diverticulosis es medico basado en recomendaciones dietéticas y en ocasiones antibioterapia. En casos seleccionados se indica la colectomía laparoscópica. Esta se realiza en pacientes con síntomas persistentes, pacientes con episodios recurrentes de diverticulitis aguda o aquellos que presenta complicaciones como fístulas o estenosis. 

El tratamiento de los divertículos colónicos depende de si la persona tiene solo diverticulosis (presencia de divertículos sin síntomas) o si presenta diverticulitis (inflamación e infección de los divertículos). A continuación, se detallan las opciones de tratamiento para cada situación:

Diverticulitis sin síntomas.

Si una persona tiene diverticulosis sin síntomas, generalmente no se requiere tratamiento médico específico. En cambio, se pueden recomendar cambios en el estilo de vida y la dieta para prevenir la aparición de síntomas y reducir el riesgo de desarrollar diverticulitis:

● Aumentar la ingesta de fibra: Consumir alimentos ricos en fibra, como frutas, verduras, legumbres y granos integrales, ayuda a ablandar las heces y a prevenir el estreñimiento, lo que puede reducir la presión en los divertículos.

● Beber suficiente agua: Mantenerse hidratado ayuda a ablandar las heces y a prevenir el estreñimiento.

● Hacer ejercicio regularmente: El ejercicio puede ayudar a mantener una buena función intestinal y reducir la presión en el colon.

● Evitar el uso excesivo de laxantes y enemas: Estos pueden aumentar la presión en el colon y agravar la diverticulosis.

El tratamiento de los divertículos colónicos depende de si la persona tiene solo diverticulosis (presencia de divertículos sin síntomas) o si presenta diverticulitis (inflamación e infección de los divertículos). A continuación, se detallan las opciones de tratamiento para cada situación:

Diverticulitis con síntomas.

Si se desarrolla diverticulitis, el tratamiento puede variar según la gravedad de la afección y los síntomas presentes.

En casos graves o recurrentes de diverticulitis, se puede considerar la cirugía para extirpar la parte afectada del colon. Hay dos tipos principales de cirugía:

● Resección del colon: Esta cirugía implica la extirpación de la parte del colon que contiene los divertículos y luego la unión de los extremos sanos del colon.

● Colostomía: En casos más graves o cuando no es posible unir los extremos del colon, se puede realizar una colostomía, en la que se crea una abertura en la pared abdominal (estoma) y se conecta el colon a esta abertura para permitir que las heces salgan del cuerpo y se recojan en una bolsa especial.